El Reporte de Sostenibilidad ( RdS) es un documento técnico que recoge de forma organizada, periódica y objetiva los efectos relevantes de la actividad de una compañía en el desarrollo sostenible de su entorno económico, ambiental y social, demostrando su compromiso con la responsabilidad social.
No es una simple opción empresarial, sino una necesidad y una herramienta de gestión para evaluar interna y externamente las prácticas responsables que ejecutan las empresas. Su importancia radica en elaborar y difundir un reporte objetivo y transparente, rindiendo cuentas de sus acciones ante sus diversos grupos de interés.
La práctica de reportar ha venido evolucionando positivamente en los últimos años, siendo el Reino Unido y Estados Unidos los que más han avanzado desde la década de los 90. En Amérila Latina, Brasil y Chile sobresalen en este tema, mientras que en el Perú se desarrollan desde el año 2007.
Se trata de un informe de carácter público que las compañías ofrecen a sus partes interesadas. Emplea los estándares y principios del Global Reporting Initiative (GRI) y reporta sobre los proyectos, acciones, beneficios, impactos sobre empleados, inversionistas, comunidad, entre otros, considerando las expectativas de los grupos de interés.
Las empresas interesadas en elaborar un Reporte de Sostenibilidad adoptan de manera voluntaria el modelo estandarizado del GRI, que trabaja en colaboración con la Secretaría de las Naciones Unidas y el Pacto Global . Entre sus principios para elaborar un reporte se encuentran el contenido, la calidad y la cobertura.
En relación al contenido, se debe cumplir la condición de materialidad (información específica sobre impactos significativos e influencia sustancial de la empresa), participación de los grupos de interés, contexto de sostenibilidad y exhaustividad; mientras que en el principio de calidad, se encuentra el equilibrio, la comparabilidad, la precisión, la periodicidad, claridad y fiabilidad como condiciones inalterables del reporte.
Otro asunto importante es la consideración de los contenidos básicos sugeridos por el GRI. Entre ellos tenemos los apartados de estrategia y análisis, perfil de la organización, parámetros de memorias y gobierno, compromisos y participación de los grupos de interés; e indicadores de desempeño.
La disposición de contenidos, cuestiones de diseño, soporte y otros criterios de la elaboración y presentación del RdS también son importantes.
Los mejores reportes comparten la característica de dividirse en función de su gestión con cada grupo de interés. El 20% de los mejores de estos informes utilizan, además del GRI, las Metas del Milenio de Naciones Unidas. Y la tendencia en la actualidad es publicarlos en Internet.
El proceso de elaboración
Desarrollar un Reporte de Sostenibilidad implica seguir, de manera ordenada y bien establecida, una serie de fases que conducen a culminar con éxito este documento. A grandes rasgos, se pueden definir cinco fases en el ciclo preparatorio de estos reportes.
La primera fase está relacionada a la preparación y planificación del proceso de elaboración, que se inicia con la concepción e imaginación del documento para desarrollar un plan de acción y convocar a una reunión inicial para informar sobre el trabajo a realizar y definir responsabilidades.
Una vez culminada esta etapa, podemos pasar a la fase dos. Ahí se identifica a los grupos de interés, se les clasifica y dialoga con ellos. La tercera fase demanda focalizar los esfuerzos, es decir, seleccionar los temas sobre los que se desea actuar e informar, formular una recomendación, decidir el contenido, debatir y fijar los objetivos, y comprobar los procedimientos internos e introducir cambios, en caso sea conveniente.
La penúltima fase se concentra en la supervisión del proceso y de las actividades. Asimismo, se debe asegurar la calidad de la información y hacer un seguimiento para no salir del cronograma. En la fase cinco, se elige la mejor vía de comunicación, se redacta y se finaliza el documento para su presentación. Luego, se prepara para el siguiente ciclo.
Algunos aspectos importantes a considerar en este proceso es la revisión del documento por algunos de nuestros stakeholders, un “third partner check” (institución o empresa consultora) y por el GRI, que además lo certificará de acuerdo al nivel del modelo elegido. No es obligatorio contar con esa certificación, pero indudablemente vale la pena respaldar el trabajo realizado con una institución como el GRI.
Igualmente, no podemos dejar de lado a algunas herramientas que pueden contribuir a la elaboración del documento, como el código de conducta, políticas y valores, política de RSE, ISO 14000, ASA 8000, Pacto Mundial, entre otros.
Beneficios
La construcción de un RdS demanda un intenso esfuerzo del grupo humano que lidera su desarrollo, y la contribución de los funcionarios de la empresa, además de la decisión a nivel de directorio. Sin embargo, cuando el trabajo es bien realizado, genera una serie de importantes beneficios.
En primer lugar, el reporte se puede convertir en un poderoso instrumento para demostrar que una empresa tiene a la responsabilidad social no como una moda y poner a prueba el compromiso de la organización. Asimismo, no solo aumenta la transparencia sino que puede cambiar el comportamiento de la empresa, introducir conceptos de sostenibilidad, indicadores y mejorar la competitividad.
De la misma manera, contribuye a incorporar la ética en la estrategia de negocios; permite que analistas de mercado, inversionistas y otros interesados puedan evaluar el valor de la empresa; facilita mejores relaciones con las comunidades; ayuda a crear valores en los empleados, clientes y proveedores; mejora la marca, el producto y, por supuesto, contribuye a la mejor reputación de la empresa.
Dato
Un Reporte de Sostenibilidad no es:
Una práctica de relaciones públicas o marketing, ni tampoco una lista de actividades o detalles poco importantes que nada tienen que ver con la gestión de la sostenibilidad.